Pensamiento del 07/12/2009. "La existencia del mal es uno de los interrogantes principales de los filósofos, y desde hace miles de años los creyentes de todas las religiones suplican: «¡Señor Dios, destruye el mal!» Pero el Señor se rasca la cabeza, incluso sonríe, y dice: «¡Pobres! Cuando comprendan cómo actuar con el mal, dejarán de suplicarme.» Pero, hasta entonces, ¡cuántas oraciones! Debemos rezar, evidentemente, pero esto es lo que debemos pedir: «Señor Dios, revélame cómo has creado el mundo, cómo consideras las cosas... Dame este entendimiento, esta sabiduría que me hará comprender cómo puedo, como Tú, estar por encima del mal. Enséñame a ponerlo al servicio del bien para realizar grandes cosas.» Aquel que razona así comprende que el mal juega un papel positivo en el universo. Diréis que os han educado de otra manera. Es posible, pero esta educación no es completa; es buena y verídica para los niños, pero la realidad es completamente distinta. Toda la creación prueba (demu...